jueves, 8 de abril de 2010

La pobreza condiciona, ¿y el sistema educativo?

Me impresionaron particularmente las siguientes afirmaciones que aparecen en la Clase 17 de Andrea Brito y Leandro Stagno:
“…la escuela colabora de modo específico en la composición del tablero social de la desigualdad…”
“…la escuela, al actuar por omisión…”
Todo ello lleva a la conclusión de que el ideal igualitario del Sistema Educativo Argentino es un ideal incumplido.
¿Por qué es esto así?
Porque la escuela no ofrece lo que culturalmente necesita cada sector que atiende. No está en sintonía con los destinatarios del servicio educativo, como lo expresa la Clase 18 de Graciela Morgade. Si el Sistema Educativo no atiende las particularidades de cada sujeto, de cada sector, entonces, no contribuye a la erradicación de la desigualdad, como se supone que es su misión. Y esto ¿por qué? ¿Se estará negando a ver la realidad de su fracaso?, ¿recurre a racionalizaciones para evadir su responsabilidad?, ¿es el Sistema Educativo Argentino un sistema educativo “neurótico”?
Tengamos en cuenta que la institución escolar es parte de, como diría Karen Horney, “la sociedad neurótica de nuestro tiempo”.

jueves, 1 de abril de 2010

Lo humano está hecho de diferencias y de misterios inquietantes.

Habitar

“… los niños y los jóvenes [son] productores de cultura que habitan de un modo particular los espacios de la vida cotidiana…”

Habitar es más que ocupar, refiere a una posición activa: a expresarse, elegir, hacer, rechazar.

FLACSO / » Curriculum_13 / » Clase 4: Hacia la producción de culturas docentes sensibles a las culturas infantiles y juveniles. Autores: Liliana Dente y Gabriel Brener

La interminable necesidad de introducir terminologías.

"El pensamiento de los pedagogos suele ser tan virósico, que todos se agarran la misma gripe epistemológica". Adrián Gonzales

Reflexiones.

Los niños, los adolescentes y los jóvenes consumidores no sólo compran un producto que les venden los medios masivos de comunicación, sino que “compran” un modelo cultural. En este sentido, el mercado como agente de socialización ha sido más rápido que otros agentes (como la escuela) ya que, frente a la nueva visibilidad de los niños como sujetos sociales y como protagonistas, ha reposicionado el objetivo de sus estrategias para dirigirse ya no a la familia sino directamente a los niños, los adolescentes y los jóvenes que solicitan y demandan consumo.