lunes, 11 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
Tipos de inteligencia.
Robert Sternberg: teoría triárquica.Esta teoría nos ayudará a pensar en el modo de funcionamiento de la inteligencia del adulto. El autor consultado sostiene:
“Otra manera de mirar lo que distingue el funcionamiento intelectual de los adultos y los niños es en términos de ciertas clases de pensamiento que llegan a ser más importantes y más complejas en la vida adulta. Miremos un ejemplo:
Alicia, Bárbara y Celia hicieron una solicitud en programas de escuela de graduados en la universidad de Yale. Alicia había obtenidos casi sólo aes en la universidad, una calificación extremadamente alta en el examen de graduados (EG) y excelentes recomendaciones. Las calificaciones de Bárbara antes de la graduación fueron solamente regulares y sus notas del EG fueron bajas para las normas exactas de Yale, pero sus cartas de recomendación la alababan con entusiasmo por su investigación excepcional y sus ideas creativas. Las calificaciones de Celia, las notas del EG y las recomendaciones fueron buenas, pero no entre las mejores.
Alicia y Celia entraron en el programa de graduados, Bárbara no lo hizo, pero el profesor Robert Sternberg la empleó como investigadora asociada y tomó también las clases de graduados.
A Alicia le fue muy bien el primer año, pero luego fue bajando su rendimiento. Bárbara confundió al comité de admisiones al hacer un trabajo sobresaliente como sus cartas de recomendación lo habían predicho. El desempeño de Celia en la escuela de graduados fue solamente regular, pero no tuvo la menor dificultad en conseguir un buen trabajo después (Trotter, 1986).
Tres aspectos de la inteligencia: ¿qué explican estas tres historias? De acuerdo con Sternberg (1985 a; 1987), estas mujeres representan tres aspectos diferentes de la inteligencia, que cada uno tiene en mayor o menor grado, la cual es particularmente útil en diferentes clases de situaciones:
• Elemento componente: ¿qué tan eficientemente la gente procesa y analiza la información? Este es el lado crítico de la inteligencia, el cual le dice a la gente cómo aproximarse a los problemas, cómo hacer para solucionarlos y cómo monitorear y evaluar los resultados. La gente fuerte en esta área es buena para presentar pruebas de inteligencia y buscar fallas en discusiones.
• Elemento de experiencia: ¿cómo se aproximan las personas a las tareas nuevas y familiares? Esta es la dimensión de la inteligencia para el discernimiento, la que permite a la gente comparar la nueva información con la que ya sabe, o llegar a nuevas maneras de reunir los hechos – como hizo Einstein cuando descubrió su teoría de la relatividad cuando descubrió su teoría de la relatividad -. El desempeño automático de operaciones familiares (como identificar palabras conocidas) es un importante aditamento para la penetración, porque deja la mente libre para acometer tareas no familiares (como decodificar palabras nuevas).
• Elementos contextuales: ¿cómo actúa la gente con su medio ambiente? Esta es la práctica, aspecto de la inteligencia del “mundo real” que llega a ser de un valor que va en aumento en la vida adulta; por ejemplo, al seleccionar un lugar para vivir o un campo para trabajar. Es la habilidad para juzgar una situación y resolver qué hacer: sea adaptarse a ella, cambiarla o encontrar una nueva situación más cómoda.
Al aplicar la teoría de Sternberg a las tres estudiantes graduadas, entonces vemos que el punto fuerte de Alicia fue su habilidad componente. Ella era la clase de estudiante a la que le va bien en las pruebas que se dan típicamente en las escuelas de no graduados. Pero en la escuela de graduados, donde se espera un pensamiento original, la inteligencia empírica superior de Bárbara – su penetración fresca y sus ideas innovadoras – empezaron a brillar. Celia, por otro lado, era más fuerte en inteligencia contextual práctica.
“El éxito en los negocios y en la vida profesional a menudo depende del conocimiento tácito: información ‘interior’ acerca de cómo se hacen las cosas, lo cual no se expresa abiertamente; pero debe ganarse con experiencia”.
Sabía cómo hacerlo. Escogió temas de investigación “candentes”, sometió sus trabajos a los periódicos “apropiados” y supo dónde y cómo solicitar empleo.
Las pruebas psicométricas se concentran en tareas que miden la inteligencia componente (crítica). Sin embargo, normalmente no evalúan habilidades empíricas (intuición) o contextuales (prácticas). Puesto que estos dos últimos aspectos de la inteligencia son particularmente importantes en la vida adulta, las pruebas psicométricas son aún menos útiles en medir la inteligencia de los adultos que la de los niños.
Inteligencia práctica y conocimiento tácito. La inteligencia práctica contiene la aplicación del conocimiento tácito – información de “dentro” o “astucia”, la cual no es enseñada formalmente o expresada abiertamente (saber cómo ganar una promoción o infiltrarse, a menudo en regulaciones rígidas)-. Salir adelante, a menudo, depende de saber el automanejo (comprensión, motivación y cómo organizar el tiempo y la energía), acerca de la administración de tareas (cómo escribir una propuesta de concesión) y cómo dirigir a otros (cuándo recompensar a los subordinados). El desempeño en el trabajo muestra típicamente sólo una correlación débil con el coeficiente intelectual y las pruebas para empleo; pero un estudio hipotético en el cual los escenarios relacionados con el trabajo fueron presentados a expertos y novatos en psicología y administración de negocios encontró una relación significativa entre el desempeño del trabajo y las tres categorías ya mencionadas de conocimiento tácito (Wagner &Sternberg, 1986).
Esta investigación origina preguntas interesantes que necesitan más exploración. ¿Cómo y cuándo se adquiere el conocimiento tácito?, ¿por qué algunas personas parecen adquirirlo más eficientemente que otras?, ¿hay medios para adquirirlo más rápidamente?, ¿puede enseñarse directamente, o es mejor captarlo observando a maestros?”.
BIBLIOGRAFÍA: PAPALIA, Diane E. y otros “Desarrollo humano” Cuarta Ed., McGRAW-HILL.
“Otra manera de mirar lo que distingue el funcionamiento intelectual de los adultos y los niños es en términos de ciertas clases de pensamiento que llegan a ser más importantes y más complejas en la vida adulta. Miremos un ejemplo:
Alicia, Bárbara y Celia hicieron una solicitud en programas de escuela de graduados en la universidad de Yale. Alicia había obtenidos casi sólo aes en la universidad, una calificación extremadamente alta en el examen de graduados (EG) y excelentes recomendaciones. Las calificaciones de Bárbara antes de la graduación fueron solamente regulares y sus notas del EG fueron bajas para las normas exactas de Yale, pero sus cartas de recomendación la alababan con entusiasmo por su investigación excepcional y sus ideas creativas. Las calificaciones de Celia, las notas del EG y las recomendaciones fueron buenas, pero no entre las mejores.
Alicia y Celia entraron en el programa de graduados, Bárbara no lo hizo, pero el profesor Robert Sternberg la empleó como investigadora asociada y tomó también las clases de graduados.
A Alicia le fue muy bien el primer año, pero luego fue bajando su rendimiento. Bárbara confundió al comité de admisiones al hacer un trabajo sobresaliente como sus cartas de recomendación lo habían predicho. El desempeño de Celia en la escuela de graduados fue solamente regular, pero no tuvo la menor dificultad en conseguir un buen trabajo después (Trotter, 1986).
Tres aspectos de la inteligencia: ¿qué explican estas tres historias? De acuerdo con Sternberg (1985 a; 1987), estas mujeres representan tres aspectos diferentes de la inteligencia, que cada uno tiene en mayor o menor grado, la cual es particularmente útil en diferentes clases de situaciones:
• Elemento componente: ¿qué tan eficientemente la gente procesa y analiza la información? Este es el lado crítico de la inteligencia, el cual le dice a la gente cómo aproximarse a los problemas, cómo hacer para solucionarlos y cómo monitorear y evaluar los resultados. La gente fuerte en esta área es buena para presentar pruebas de inteligencia y buscar fallas en discusiones.
• Elemento de experiencia: ¿cómo se aproximan las personas a las tareas nuevas y familiares? Esta es la dimensión de la inteligencia para el discernimiento, la que permite a la gente comparar la nueva información con la que ya sabe, o llegar a nuevas maneras de reunir los hechos – como hizo Einstein cuando descubrió su teoría de la relatividad cuando descubrió su teoría de la relatividad -. El desempeño automático de operaciones familiares (como identificar palabras conocidas) es un importante aditamento para la penetración, porque deja la mente libre para acometer tareas no familiares (como decodificar palabras nuevas).
• Elementos contextuales: ¿cómo actúa la gente con su medio ambiente? Esta es la práctica, aspecto de la inteligencia del “mundo real” que llega a ser de un valor que va en aumento en la vida adulta; por ejemplo, al seleccionar un lugar para vivir o un campo para trabajar. Es la habilidad para juzgar una situación y resolver qué hacer: sea adaptarse a ella, cambiarla o encontrar una nueva situación más cómoda.
Al aplicar la teoría de Sternberg a las tres estudiantes graduadas, entonces vemos que el punto fuerte de Alicia fue su habilidad componente. Ella era la clase de estudiante a la que le va bien en las pruebas que se dan típicamente en las escuelas de no graduados. Pero en la escuela de graduados, donde se espera un pensamiento original, la inteligencia empírica superior de Bárbara – su penetración fresca y sus ideas innovadoras – empezaron a brillar. Celia, por otro lado, era más fuerte en inteligencia contextual práctica.
“El éxito en los negocios y en la vida profesional a menudo depende del conocimiento tácito: información ‘interior’ acerca de cómo se hacen las cosas, lo cual no se expresa abiertamente; pero debe ganarse con experiencia”.
Sabía cómo hacerlo. Escogió temas de investigación “candentes”, sometió sus trabajos a los periódicos “apropiados” y supo dónde y cómo solicitar empleo.
Las pruebas psicométricas se concentran en tareas que miden la inteligencia componente (crítica). Sin embargo, normalmente no evalúan habilidades empíricas (intuición) o contextuales (prácticas). Puesto que estos dos últimos aspectos de la inteligencia son particularmente importantes en la vida adulta, las pruebas psicométricas son aún menos útiles en medir la inteligencia de los adultos que la de los niños.
Inteligencia práctica y conocimiento tácito. La inteligencia práctica contiene la aplicación del conocimiento tácito – información de “dentro” o “astucia”, la cual no es enseñada formalmente o expresada abiertamente (saber cómo ganar una promoción o infiltrarse, a menudo en regulaciones rígidas)-. Salir adelante, a menudo, depende de saber el automanejo (comprensión, motivación y cómo organizar el tiempo y la energía), acerca de la administración de tareas (cómo escribir una propuesta de concesión) y cómo dirigir a otros (cuándo recompensar a los subordinados). El desempeño en el trabajo muestra típicamente sólo una correlación débil con el coeficiente intelectual y las pruebas para empleo; pero un estudio hipotético en el cual los escenarios relacionados con el trabajo fueron presentados a expertos y novatos en psicología y administración de negocios encontró una relación significativa entre el desempeño del trabajo y las tres categorías ya mencionadas de conocimiento tácito (Wagner &Sternberg, 1986).
Esta investigación origina preguntas interesantes que necesitan más exploración. ¿Cómo y cuándo se adquiere el conocimiento tácito?, ¿por qué algunas personas parecen adquirirlo más eficientemente que otras?, ¿hay medios para adquirirlo más rápidamente?, ¿puede enseñarse directamente, o es mejor captarlo observando a maestros?”.
BIBLIOGRAFÍA: PAPALIA, Diane E. y otros “Desarrollo humano” Cuarta Ed., McGRAW-HILL.
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